Hoy haré mía una historia que
me la imaginaba mientras me contaba con su voz gruesa y arrugada por el pasar de
los años, sonrio y deseo también pasar por lo mismo.
Me encuentro en aquel camino holgado
que lleva a Palacio, tenía aquella exquisita invitación para entrevistarme con el rey, según él diseñaría su nueva mansión. Ja, un ligero voltaje estremeció
todo mi ser.
Toco la puerta, perdón el
portón, en eso escucho mi nombre mientras se abre el pórtico, ingreso y aparece una
multitud observándome, ¿qué debo hacer? Joder, ingreso lentamente, todos me observan,
miradas por todos lados, paso firme, postura firme, intento seguir, transpiro, los
nervios se incrementan, ya estoy cerca, solo falta un par de cuadras para
llegar hasta ellos.
Llegué, que bien, pero ni se
te ocurra darles la mano, mucho menos un saludo en la mejilla, solo saluda, me
dije. Hi, Nice to meet you. Nuevamente Ja, pasemos al almuerzo, que por las
puras no estoy aquí…


