Hoy es una de esas noches en
las que hubiese preferido no conocerte y evitar pasar de nuevo por lo mismo. Aún
recuerdo cuando me diste el primer detalle tan efusivo y emocionado y yo tan fría,
sin saber cómo reaccionar por ello.
Tres leches, mi postre
favorito recuerdo, quedé helada, hace mucho no me daban algo así tan
desinteresadamente, hoy eso ya no está, desapareció, todo se enfrió y el recuerdo
de lo que escribí para poder abrir mi corazón y desechar la armadura que
llevaba anhela pasar por lo mismo, pero siento que ya no puedo hacer, que es
mas fuerte que antes y al parecer ya me acostumbré al dolor…
Y es ahí cuando te das cuenta
de que ya no eres la misma de años atrás, que muchas cosas de ti cambiaron,
muchas cosas que quisiera que vuelvan, pero las dormiste, las dejaste bajo
siete llaves, y temes volver a despertarlas, que puedes hacer si vuelven a
hacer trizas a aquello que proteges tanto, darlo todo nuevamente para volver a
vivir o morir, que puedes hacer si te refugias solo en ti y tu corazón se
encuentra bajo una armadura que hasta ni tu misma sabe cómo destruir. Hoy es
una de esas noches en que te pones a pensar en que tanto debes dar y que tanto
reservar, hoy es una de esas noches en que anhelas ser la que fuiste hace años
y que se quedó justo ahí, que no sabe si volver o seguir de aquel sueño
profundo que prometió nunca más despertar…
Soy débil, lo sé, volví a caer y como duele seguir aquí.

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