viernes, 15 de junio de 2018

Hoy es una de esas noches.

Hoy es una de esas noches en las que hubiese preferido no conocerte y evitar pasar de nuevo por lo mismo. Aún recuerdo cuando me diste el primer detalle tan efusivo y emocionado y yo tan fría, sin saber cómo reaccionar por ello.

Tres leches, mi postre favorito recuerdo, quedé helada, hace mucho no me daban algo así tan desinteresadamente, hoy eso ya no está, desapareció, todo se enfrió y el recuerdo de lo que escribí para poder abrir mi corazón y desechar la armadura que llevaba anhela pasar por lo mismo, pero siento que ya no puedo hacer, que es mas fuerte que antes y al parecer ya me acostumbré al dolor…

Y es ahí cuando te das cuenta de que ya no eres la misma de años atrás, que muchas cosas de ti cambiaron, muchas cosas que quisiera que vuelvan, pero las dormiste, las dejaste bajo siete llaves, y temes volver a despertarlas, que puedes hacer si vuelven a hacer trizas a aquello que proteges tanto, darlo todo nuevamente para volver a vivir o morir, que puedes hacer si te refugias solo en ti y tu corazón se encuentra bajo una armadura que hasta ni tu misma sabe cómo destruir. Hoy es una de esas noches en que te pones a pensar en que tanto debes dar y que tanto reservar, hoy es una de esas noches en que anhelas ser la que fuiste hace años y que se quedó justo ahí, que no sabe si volver o seguir de aquel sueño profundo que prometió nunca más despertar…

Soy débil, lo sé, volví a caer y como duele seguir aquí.

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